el cuatro de marzo - San Mateo 10.1-25, Levítico 7-8 y Proverbios 22

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Jesús escoge a los doce apóstoles
(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

San Mateo 10 1Jesús llamó a sus doce discípulos, y les dio autoridad para expulsar a los espíritus impuros y para curar toda clase de enfermedades y dolencias.
2Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado también Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; 3Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el que cobraba impuestos para Roma; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4Simón el cananeo, y Judas Iscariote, que después traicionó a Jesús.

Jesús instruye y envía a los apóstoles
(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: "No vayan a las regiones de los paganos ni entren en los pueblos de Samaria; 6vayan más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado. 8Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos y expulsen a los demonios. Ustedes recibieron gratis este poder; no cobren tampoco por emplearlo.
9"No lleven oro ni plata ni cobre 10ni provisiones para el camino. No lleven ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, pues el trabajador tiene derecho a su alimento.
11"Cuando lleguen ustedes a un pueblo o aldea, busquen alguna persona de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan de allí. 12Al entrar en la casa, saluden a los que viven en ella. 13Si la gente de la casa lo merece, su deseo de paz se cumplirá; pero si no lo merece, ustedes nada perderán. 14Y si no los reciben ni los quieren oir, salgan de la casa o del pueblo y sacúdanse el polvo de los pies. 15Les aseguro que en el día del juicio el castigo para ese pueblo será peor que para la gente de la región de Sodoma y Gomorra.

Persecuciones

16"¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas. 17Tengan cuidado, porque los entregarán a las autoridades, los golpearán en las sinagogas 18y hasta los presentarán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podrán dar testimonio de mí delante de ellos y de los paganos. 19Pero cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o cómo han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras. 20Pues no serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
21"Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se volverán contra sus padres y los matarán. 22Todo el mundo los odiará a ustedes por causa mía; pero el que se mantenga firme hasta el fin, se salvará. 23Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; pues les aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que ustedes hayan recorrido todas las ciudades de Israel.
24"Ningún discípulo es más que su maestro, y ningún criado es más que su amo. 25El discípulo debe conformarse con llegar a ser como su maestro, y el criado como su amo. Si al jefe de la casa lo llaman Beelzebú, ¿qué dirán de los de su familia?


Instrucciones sobre los sacrificios por la culpa

Levítico 7 1"Los sacrificios por la culpa son una cosa santísima. Estas son las instrucciones en cuanto a ellos: 2El animal ofrecido por la culpa deberá ser degollado en el lugar donde se matan los animales que se ofrecen para ser quemados, y con su sangre se deberán rociar los costados del altar. 3Se deberá ofrecer toda la grasa del animal: la que hay en la cola y la que cubre las vísceras, 4los dos riñones, la grasa que los cubre y la que está sobre los lomos, así como la parte grasosa que está sobre el hígado, la cual se deberá quitar junto con los riñones. 5Luego el sacerdote quemará esto sobre el altar, como ofrenda quemada en honor del Señor. Es un sacrificio por la culpa, 6y todos los sacerdotes podrán comer de él, aunque deberán hacerlo en un lugar consagrado, pues es una cosa santísima.
7"El sacrificio por la culpa es como el sacrificio por el pecado, y las instrucciones son las mismas para los dos: lo ofrecido será para el sacerdote que oficie en el acto del perdón. 8Igualmente, el sacerdote que sacrifique al animal que alguien haya ofrecido en holocausto, podrá quedarse con la piel del animal. 9También todas las ofrendas de cereales horneadas, y todo lo preparado en cacerola y sartén, serán para el sacerdote que presente la ofrenda. 10De la misma manera, todas las ofrendas de cereales, tanto las amasadas con aceite como las secas, serán para todos los descendientes de Aarón por partes iguales.

Instrucciones sobre los sacrificios de reconciliación

11"Estas son las instrucciones en cuanto a los sacrificios de reconciliación que se presentan al Señor: 12Si el sacrificio es de acción de gracias, se ofrecerán también tortas sin levadura amasadas con aceite, hojuelas sin levadura rociadas de aceite, y tortas de harina de la mejor calidad amasadas con aceite; 13y, junto con el sacrificio de acción de gracias y de reconciliación, se presentarán tortas de pan con levadura. 14De toda ofrenda se tomará una parte y se presentará al Señor como contribución, y será para el sacerdote que rocíe la sangre del sacrificio de reconciliación.
15"La carne del animal ofrecido en acción de gracias y reconciliación debe comerse el mismo día en que se ofrece; no se debe guardar un solo pedazo para el día siguiente. 16En caso de que el animal se ofrezca en cumplimiento de una promesa, o de que sea una ofrenda voluntaria, deberá comerse el mismo día en que se ofrece, pero lo que quede se podrá comer al día siguiente; 17si a los tres días todavía queda carne del animal ofrecido, habrá que quemarla toda. 18Y si alguien come al tercer día carne del sacrificio de reconciliación, el sacrificio no será aceptado ni tomado en cuenta, y la carne será considerada despreciable. El que coma de ella cargará con ese pecado.
19"La carne que toque cualquier cosa impura no debe ser comida, sino quemada.
"Todos los que estén puros podrán comer carne.
20"La persona que estando impura coma carne del sacrificio de reconciliación, el cual pertenece al Señor, será eliminada de entre su pueblo.
21"La persona que toque cualquier cosa impura --ya sea alguna impureza humana o impureza de animal, o cualquier otra cosa repugnante--, y luego coma carne del sacrificio de reconciliación, el cual pertenece al Señor, será eliminada de entre su pueblo."

Instrucciones sobre la grasa y la sangre

22El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
23"Di a los israelitas lo siguiente: No deben comer nada de grasa de toro, de cordero o de cabra. 24A la grasa de animales muertos o despedazados por las fieras pueden darle cualquier otro uso, pero no comerla.
25"Cualquiera que coma grasa de animales de los que se presentan al Señor como ofrendas quemadas, será eliminado de entre su pueblo.
26"Dondequiera que ustedes vivan, no deberán comer nada de sangre de aves ni de animales. 27La persona que coma cualquier clase de sangre será eliminada de entre su pueblo."

La porción sacerdotal

28El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
29"Di a los israelitas que el que presente al Señor un sacrificio de reconciliación, deberá llevarlo ante el Señor. 30Con sus propias manos deberá llevar ante el Señor la ofrenda quemada, la grasa que cubre el pecho y el pecho mismo para celebrar ante el Señor el rito de presentación. 31El sacerdote quemará la grasa en el altar, pero el pecho será para Aarón y sus descendientes. 32El muslo derecho de los animales ofrecidos en reconciliación se le dará al sacerdote como contribución. 33Ese muslo derecho le corresponderá al sacerdote que ofrezca la grasa y la sangre del sacrificio de reconciliación, 34pues de los sacrificios de reconciliación que los israelitas me hacen he tomado el pecho como ofrenda especial, y el muslo como contribución, y se los he dado al sacerdote Aarón y a sus descendientes como la parte que siempre les corresponderá de las ofrendas de los israelitas."
35De las ofrendas que se queman en honor del Señor, estas son las porciones que les corresponden a Aarón y a sus descendientes, a partir del día que el Señor los consagró como sacerdotes suyos. 36El Señor ordenó que los israelitas se las dieran, a partir del día que los consagró, como una obligación permanente que pasaría de padres a hijos.
37Estas son las instrucciones en cuanto a los holocaustos, las ofrendas de cereales, los sacrificios por el pecado y por la culpa, las ofrendas de consagración y los sacrificios de reconciliación. 38El Señor se las dio a Moisés en el monte Sinaí, cuando en el desierto de Sinaí ordenó a los israelitas que le presentaran ofrendas.

Consagración de Aarón y de sus hijos
(Ex 29.1-37)

Levítico 8 1El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
2"Toma a Aarón y a sus hijos, y toma además las ropas sacerdotales, el aceite de consagrar, el becerro que se sacrifica por el pecado, los dos carneros y el canastillo de los panes sin levadura, 3y reúne a toda la comunidad a la entrada de la tienda del encuentro."
4Moisés hizo lo que el Señor le había ordenado, y la comunidad se reunió a la entrada de la tienda del encuentro. 5Entonces Moisés dijo a la comunidad: "Esto es lo que el Señor ha ordenado que se haga."
6Luego hizo Moisés que Aarón y sus hijos se acercaran, y los lavó con agua. 7Después le puso a Aarón la túnica, le ajustó el cinturón y lo vistió con la capa; luego le puso encima el efod y se lo ajustó bien con la misma cinta del efod. 8Luego le puso encima el pectoral, y en el pectoral puso el Urim y el Tumim. 9Luego le puso el turbante en la cabeza, y sobre él, por la parte de enfrente, colocó la placa de oro que lo consagraba como sacerdote, tal como el Señor se lo había ordenado.
10Después Moisés tomó el aceite de consagrar y lo derramó sobre el santuario y sobre todo lo que había allí dentro, y así lo consagró. 11Con el mismo aceite roció el altar siete veces, y lo derramó sobre el altar y sobre todos sus utensilios, y también sobre la palangana y su base, para consagrarlos.
12Luego derramó Moisés sobre la cabeza de Aarón el aceite de consagrar, para consagrarlo como sacerdote. 13Hizo también que los hijos de Aarón se acercaran, y los vistió con las túnicas, les ajustó los cinturones y les puso los turbantes, tal como el Señor se lo había ordenado.
14Después Moisés mandó traer el becerro que se sacrifica por el pecado, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro. 15Entonces Moisés lo degolló y, tomando sangre con sus dedos, la untó en los cuernos alrededor del altar, para purificarlo, y la sangre restante la derramó al pie del altar. Así el altar quedó consagrado para obtener allí el perdón de los pecados.
16Después Moisés tomó toda la grasa que cubre las vísceras, la parte grasosa que está sobre el hígado y los dos riñones con su grasa, y lo quemó todo sobre el altar; 17pero al resto del becerro, es decir, a su piel, carne y desechos, les prendió fuego fuera del campamento, tal como el Señor se lo había ordenado.
18Moisés hizo que acercaran el carnero que se ofrece en holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del carnero. 19Luego Moisés lo degolló, y roció con la sangre los costados del altar, 20cortó el carnero en pedazos, y quemó la cabeza, los pedazos y la grasa; 21luego lavó con agua las vísceras y las piernas del carnero, y lo quemó todo en el altar como holocausto, como ofrenda de aroma agradable al Señor, tal como el Señor se lo había ordenado.
22Luego Moisés hizo que trajeran el otro carnero, el de la ceremonia de consagración, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del carnero. 23Después Moisés lo degolló, tomó un poco de sangre y se la untó a Aarón en la parte inferior de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho. 24Luego hizo que se acercaran los hijos de Aarón, y también les untó sangre en la parte inferior de su oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho; después roció con la sangre los costados del altar.
25Luego Moisés tomó la grasa, la cola, toda la grasa que cubre las vísceras, la parte grasosa que está sobre el hígado, los dos riñones con su grasa, y el muslo derecho. 26Del canastillo de los panes sin levadura que se pone ante el Señor, tomó Moisés una torta sin levadura, una torta amasada con aceite y una hojuela, y las puso junto con las grasas y el muslo derecho; 27luego puso todo esto en las manos de Aarón y de sus hijos, para que hicieran ante el Señor el rito de presentación. 28Luego recogió Moisés todo esto de manos de ellos, y lo quemó en el altar junto con el holocausto, como ofrenda de consagración de aroma agradable: ofrenda quemada en honor del Señor.
29Después Moisés tomó el pecho y celebró ante el Señor el rito de presentación. Esa parte del carnero de la consagración fue la que le tocó a Moisés, tal como el Señor se lo había ordenado.
30Tomó luego Moisés un poco de aceite de consagrar y de la sangre que estaba sobre el altar, y los roció sobre Aarón y sus hijos, así como sobre la ropa sacerdotal de todos ellos. Así consagró a Aarón y a sus hijos, y la ropa sacerdotal de todos ellos.
31Después Moisés les dijo a Aarón y a sus hijos: "Cuezan la carne a la entrada de la tienda del encuentro, y cómanla allí mismo con el pan del canastillo de las consagraciones, tal como el Señor me lo ordenó cuando dijo: 'Aarón y sus hijos comerán esta carne.' 32Quemen después la carne y el pan que sobren, 33y no se alejen de la entrada de la tienda del encuentro durante siete días, que es lo que dura el periodo de su consagración. 34El Señor ha ordenado que el rito para obtener el perdón de los pecados cometidos por ustedes se haga tal como se ha hecho hoy. 35Por lo tanto, ustedes deberán quedarse día y noche a la entrada de la tienda del encuentro, durante siete días. Respeten la orden del Señor y no morirán, pues esa es la orden que recibí."
36Y Aarón y sus hijos hicieron todo lo que el Señor había ordenado por medio de Moisés.


Proverbios 22 1Vale más tener buena fama y reputación,
que abundancia de oro y plata.

2El rico y el pobre tienen algo en común:
a los dos los ha creado el Señor.

3El prudente ve el peligro y lo evita;
el imprudente sigue adelante y sufre el daño.

4La humildad y la reverencia al Señor
traen como premio riquezas, honores y vida.

5El camino del malvado está lleno de trampas;
pero el que tiene cuidado de su propia vida, las evita.

6Dale buena educación al niño de hoy,
y el viejo de mañana jamás la abandonará.

7Entre los pobres, el rico es rey;
entre los deudores, el prestamista.

8El que siembra maldad, cosechará calamidades;
¡el Señor lo destruirá con el cetro de su furia!

9El que mira a otros con bondad, será bendecido
por compartir su pan con los pobres.

10Despedido el insolente, se va la discordia
y se acaban los pleitos y las ofensas.

11El rey aprecia al de corazón sincero,
y brinda su amistad al que habla con gracia.

12El Señor vigila atentamente al sabio
y desmiente las afirmaciones del mentiroso.

13Para no trabajar, el perezoso pretexta
que en la calle hay un león que lo quiere matar.

14Los labios de la adúltera son un pozo profundo
donde caen los que el Señor maldice.

15La necedad es parte de las ideas juveniles,
pero se quita cuando se corrige con golpes.

16El que para enriquecerse oprime al pobre
o le da al rico, terminará en la pobreza.

Tercera collección: "dichos de los sabios"


17Presta toda tu atención a los dichos de los sabios;
concéntrate en lo que te enseño.
18Te agradará guardarlos en tu memoria
y poder repetirlos todos juntos.
19Hoy te los hago saber
para que pongas tu confianza en el Señor.

20Yo te he escrito treinta dichos
que contienen consejos y conocimientos,
21para enseñarte a conocer la verdad,
para que puedas dar un fiel informe a quien te pregunte.

- 1 -


22No abuses del pobre por ser pobre,
ni oprimas ante los jueces al indefenso,
23pues el Señor saldrá en su defensa
y oprimirá a quienes los opriman.

- 2 -


24No te hagas amigo ni compañero
de gente violenta y malhumorada,
25no sea que aprendas sus malas costumbres
y te eches la soga al cuello.

- 3 -


26Nunca te hagas responsable
de las deudas de otra persona,
27pues si no tienes con qué pagar,
hasta la cama te quitarán.

- 4 -


28No cambies de lugar los linderos
establecidos por tus antepasados.

- 5 -


29El que hace bien su trabajo,
estará al servicio de reyes
y no de gente insignificante.

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