el doce de marzo - San Mateo 14.1-21, Levítico 20-21 y Proverbios 30

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La muerte de Juan el Bautista
(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

San Mateo 14 1Por aquel mismo tiempo, Herodes, el que gobernaba en Galilea, oyó hablar de Jesús, 2y dijo a los que estaban a su servicio: "Ese es Juan el Bautista, que ha resucitado. Por eso tiene este poder milagroso."
3Es que Herodes había hecho arrestar y encarcelar a Juan. Lo hizo por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipo, 4pues Juan había dicho a Herodes: "No debes tenerla como tu mujer."
5Herodes, que quería matar a Juan, tenía miedo de la gente, porque todos creían que Juan era un profeta. 6Pero en el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados, y le gustó tanto a Herodes 7que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera. 8Ella entonces, aconsejada por su madre, dijo a Herodes:
--Dame en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
9Esto entristeció al rey Herodes; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, mandó que se la dieran. 10Ordenó, pues, cortarle la cabeza a Juan en la cárcel; 11luego la llevaron en un plato y se la dieron a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.
12Llegaron los seguidores de Juan, se llevaron el cuerpo y lo enterraron; después fueron y avisaron a Jesús.

Jesús da de comer a una multitud
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

13Cuando Jesús recibió la noticia, se fue de allí él solo, en una barca, a un lugar apartado. Pero la gente lo supo y salió de los pueblos para seguirlo por tierra. 14Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud; sintió compasión de ellos y sanó a los enfermos que llevaban. 15Como ya se hacía de noche, los discípulos se le acercaron y le dijeron:
--Ya es tarde, y este es un lugar solitario. Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y se compren comida.
16Jesús les contestó:
--No es necesario que se vayan; denles ustedes de comer.
17Ellos respondieron:
--No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados.
18Jesús les dijo:
--Tráiganmelos aquí.
19Entonces mandó a la multitud que se sentara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición y partió los panes, los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente. 20Todos comieron hasta quedar satisfechos; recogieron los pedazos sobrantes, y con ellos llenaron doce canastas. 21Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.


Castigos a la desobediencia

Levítico 20 1El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
2"Di a los israelitas lo siguiente:
"Cualquier israelita o extranjero que viva en Israel y que entregue alguno de sus hijos al dios Moloc, deberá ser muerto a pedradas por la gente del país. 3Yo me pondré en contra de ese hombre y lo eliminaré de entre su pueblo, por haber hecho impuro mi santuario y haber profanado mi santo nombre al entregar un hijo suyo a Moloc. 4Si la gente del país se desentiende del asunto y no condena a muerte a ese hombre, 5yo me pondré en contra de él y de su familia, y lo eliminaré de entre su pueblo junto con todos los que se corrompieron con él y recurrieron a Moloc. 6Y si alguien recurre a espíritus y adivinos, y se corrompe por seguirlos, yo me pondré en contra de esa persona y la eliminaré de entre su pueblo.
7"Conságrense completamente a mí, y sean santos, pues yo soy el Señor su Dios. 8Pongan en práctica mis leyes; cúmplanlas. Yo soy el Señor, que los consagra para mí.
9"A cualquiera que maldiga a su padre o a su madre, se le condenará a muerte. Ha maldecido a su padre o a su madre, y será el responsable de su propia muerte.
10"Si alguien comete adulterio con la mujer de su prójimo, se condenará a muerte tanto al adúltero como a la adúltera.
11"Si alguien se acuesta con la mujer de su padre, deshonra a su propio padre. Por lo tanto, se condenará a muerte al hombre y a la mujer, y serán responsables de su propia muerte.
12"Si alguien se acuesta con su nuera, los dos serán condenados a muerte y serán responsables de su propia muerte, pues eso es una infamia.
13"Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un acto infame.
14"Si alguien toma como esposas a una mujer y a la madre de esa mujer, comete un acto depravado y tanto él como ellas deberán ser quemados vivos. Así no habrá tales depravaciones entre ustedes.
15"Si un hombre se entrega a actos sexuales con un animal, será condenado a muerte. También se deberá matar al animal.
16"Si una mujer se entrega a actos sexuales con un animal, tanto a la mujer como al animal se les matará. Ellos serán responsables de su propia muerte.
17"Si alguien toma como mujer a su hermana, ya sea por parte de padre o de madre, y tienen relaciones sexuales, los dos serán eliminados a la vista de sus compatriotas, pues tener relaciones sexuales con la propia hermana es un hecho vergonzoso, y el que lo hace deberá cargar con su culpa.
18"Si alguien se acuesta con una mujer en periodo de menstruación y tiene relaciones sexuales con ella, pone al descubierto la fuente de menstruación de la mujer, y ella misma la ha descubierto; por lo tanto, los dos deberán ser eliminados de entre su pueblo.
19"No tengas relaciones sexuales con la hermana de tu madre ni con la hermana de tu padre, pues es tenerlas con una parienta cercana y los dos tendrán que cargar con su maldad.
20"Si alguien se acuesta con la mujer de su tío, deshonra a su propio tío; los dos cargarán con su pecado: morirán sin tener descendencia.
21"Si alguien le quita la esposa a su hermano, deshonra a su propio hermano. Este es un acto odioso, y los dos se quedarán sin hijos.
22"Pongan en práctica mis leyes y decretos; cúmplanlos todos. Así no los arrojará de sí el país al cual los llevo para que vivan en él. 23No sigan las prácticas de la gente que voy a arrojar de delante de ustedes; ellos hicieron todas estas cosas, y por eso no pude aguantarlos. 24Yo les prometo que ustedes serán los dueños del país de ellos; yo mismo les daré posesión de ese país, donde la leche y la miel corren como el agua.
"Yo soy el Señor su Dios, que los ha distinguido de los demás pueblos. 25Por lo tanto, también ustedes deben hacer distinción entre animales puros e impuros, y entre aves puras e impuras. No se hagan despreciables por causa de los animales, aves y reptiles que he señalado como animales impuros. 26Ustedes deben ser santos para conmigo, porque yo, el Señor, soy santo y los he distinguido de los demás pueblos para que sean míos.
27"El hombre o la mujer que estén poseídos por un espíritu, o que practiquen la adivinación, serán muertos a pedradas y serán responsables de su propia muerte."

Requisitos para los sacerdotes

Levítico 21 1El Señor le dijo a Moisés:
"Habla con los sacerdotes descendientes de Aarón, y diles que no se hagan impuros por causa del cadáver de alguno de sus parientes, 2excepto en el caso de algún pariente cercano, como su madre, su padre, su hijo o su hija, su hermano 3o su hermana soltera, que aún vive con él porque no se ha casado; por ellos podrá hacerse impuro. 4Pero no deberá hacerse impuro ni mancharse por una parienta casada.
5"No deberán raparse la cabeza, ni afeitarse la barba, ni hacerse heridas en el cuerpo, 6sino consagrarse completamente a su Dios y no profanar su nombre, porque ellos son los que presentan las ofrendas quemadas y el pan de su Dios; así que deberán mantenerse consagrados.
7"Tampoco deberán casarse con una prostituta, ni con una mujer violada o divorciada, porque han sido consagrados a su Dios. 8Manténlos apartados de todo, porque ellos son los que presentan el pan de tu Dios. Y serán santos para ti, porque yo, el Señor, soy santo y soy quien los hace santos.
9"Si la hija de un sacerdote se rebaja y se convierte en prostituta, deshonra a su padre y deberá ser quemada viva.
10"El jefe de los sacerdotes ha recibido plena autoridad para vestir la ropa sagrada, por medio del aceite de consagrar que se le puso en la cabeza. Por lo tanto, no debe dejarse suelto el pelo ni rasgarse la ropa en señal de luto; 11tampoco debe entrar donde haya un cadáver: ni siquiera por causa de su padre o de su madre debe hacerse impuro. 12No debe salir del santuario de su Dios, ni rebajar el carácter sagrado del santuario, porque sobre él ha sido puesto el aceite de consagrar de su Dios. Yo soy el Señor.
13"Por esposa deberá tomar una mujer virgen. 14En ningún caso debe casarse con una viuda o divorciada, violada o prostituta; su esposa debe ser virgen y de su propio clan, 15para no rebajar a sus descendientes entre su gente; pues yo, el Señor, lo he consagrado."

Impedimentos para el sacerdocio

16El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
17"Dile a Aarón que, ahora y en el futuro, a ninguno de sus descendientes con algún defecto físico se le permitirá presentar la ofrenda de pan de su Dios. 18A decir verdad, nadie que tenga un defecto físico podrá presentarse a hacerlo: sea ciego, impedido, con la nariz o las orejas deformes, 19con las piernas o los brazos quebrados, 20jorobado, enano, con nubes en los ojos, sarnoso o con erupciones en la piel, o con los testículos dañados. 21Ningún descendiente del sacerdote Aarón que tenga algún defecto físico presentará al Señor las ofrendas que se queman; tiene un defecto y, por lo tanto, no podrá presentar la ofrenda de pan de su Dios. 22Podrá comer de ese pan y de las cosas santas y santísimas, 23pero no podrá entrar tras el velo ni acercarse al altar, para no rebajar con su defecto el carácter sagrado de mi santuario. Yo soy el Señor, que los ha consagrado."
24Y Moisés repitió esto mismo a Aarón, a sus hijos y a todos los israelitas.


Sexta colección: "dichos de Agur"

Proverbios 30 1Dichos de Agur, hijo de Jaqué de Masá. Agur habló a Itiel y a Ucal de la siguiente manera:

2Soy el más estúpido de los hombres,
no hay en mí entendimiento humano.
3No he adquirido sabiduría,
ni sé nada acerca del Santísimo.
4¿Quién ha subido y bajado del cielo?
¿Quién puede contener el viento en su puño?
¿Quién envuelve al mar en su capa?
¿Quién estableció los límites de la tierra?
¡No me digas que sabes su nombre,
y aun el nombre de su hijo!

5El Señor protege a los que en él confían;
todas sus promesas son dignas de confianza.
6No añadas nada a lo que él diga;
de lo contrario, te puede reprender
y te hará quedar como mentiroso.

7Solo dos cosas te he pedido, oh Dios;
concédemelas antes de que muera:
8aleja de mí la falsedad y la mentira,
y no me hagas rico ni pobre;
dame solo el pan necesario,
9porque si me sobra, podría renegar de ti
y decir que no te conozco;
y si me falta, podría robar
y ofender así tu divino nombre.

10No hables mal del esclavo delante de su amo,
pues te puede maldecir y sufrirás las consecuencias.

11Hay quienes maldicen a su padre
y no bendicen a su madre.
12Hay quienes se creen muy limpios,
y no se han limpiado de sus impurezas.
13Hay quienes se creen importantes,
y miran a otros con altanería.
14Hay quienes tienen espadas en vez de dientes
y puñales en vez de muelas,
para acabar por completo
con la gente pobre del país.

15Dos hijas tiene la sanguijuela,
que solo saben pedir.

Hay tres cosas, y hasta cuatro,
que nunca se satisfacen:
16el sepulcro,
la mujer estéril,
la tierra falta de agua
y el fuego insatisfecho.

17El que mira a su padre con desprecio
y se burla de su madre anciana,
merece que los cuervos le saquen los ojos
y que las águilas lo devoren.

18Hay tres cosas, y hasta cuatro,
que me asombran y no alcanzo a comprender:
19el camino del águila en el cielo,
el camino de la víbora en las rocas,
el camino de un barco en alta mar
y el camino del hombre en la mujer.

20La mujer infiel hace lo siguiente:
come, se limpia la boca
y afirma que no ha hecho nada malo.

21Hay tres tipos de gente, y hasta cuatro,
que son insoportables y hacen temblar a un país:
22el esclavo que llega a ser rey,
el tonto que tiene comida de sobra,
23la mujer despreciada que encuentra marido
y la esclava que toma el lugar de su señora.

24Hay cuatro animalitos en la tierra
que son más sabios que los sabios:
25las hormigas, gran ejército sin fuerza
que asegura su comida en el verano;
26los tejones, grupo no muy numeroso
que vive entre las peñas;
27las langostas, que sin tener rey
marchan en orden perfecto;
28las lagartijas, que caben en un puño
y llegan hasta el palacio del rey.

29Hay tres valientes, y hasta cuatro,
que tienen un paso airoso:
30el león, el animal más terrible,
que no huye ante nada ni ante nadie;
31el gallo orgulloso, el macho cabrío
y el rey que marcha al frente de su ejército.

32Si tontamente te has dado importancia
y has hecho planes malvados, ponte a pensar
33que si bates la leche, obtendrás mantequilla,
si te suenas fuerte, te sangrará la nariz,
y si irritas a otro, acabarás en una pelea.

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